
Entrevistas
Diario La Capital
Viernes 30 de marzo de 2001. Escenario – Telón de Fondo – Fuera de foco
– ¿Cuáles son los objetivos del curso que comienza hoy en Rosario?
– Es una introducción a las metodologías técnicas del cine y también a cómo se concibe una película, ya que la concepción de una película para mí es mucho más que el guión, porque creo que se trata de un hecho plástico y como tal hay encararlo. Esos aspectos ocuparán las dos primeras charlas del seminario. Las otras dos abordarán la concepción de la puesta en escena y el elenco, y la última el rodaje, que es el paso definitivo. En la literatura y en la pintura siempre se puede rehacer, pero en el cine el momento del rodaje deja la imagen impresa y ya no hay vueltas.
– ¿Cuál va a ser el tono de curso?
– Estará contado desde la cocina del cine. Hace 45 años que estoy en el cine y vi muchos rodajes, argentinos y extranjeros, y también está mi propia experiencia como director. No es para un público específico, en general a mis cursos van escritores, pintores, críticos y gente interesada por las películas.
– ¿Por qué además de hacer películas te interesa comunicar esa experiencia?
-Siempre sentí una especial inquietud por el proceso creativo de la realización. Me interesa revelar en lo posible el proceso y creo que allí se plantean varías cuestiones básicas que hacen al artista. En el proceso creativo se revela que no hay creación sin riesgo y también que nada se inventa de la nada.
– ¿Por dónde empieza una película?
– Por una situación dramática y por el hecho visual. El cine es arte plástico en movimiento, y el director de películas reúne en sí a un director de escena y a un pintor. Para mi la cámara es como un pincel. El cine es la realidad a través del rectángulo de la cámara. Todo lo demás es verso. Un director tiene que buscar y crear sus propias imágenes, siempre en los límites del rectángulo que le da la cámara.
– ¿Cuál es la mejor manera de filmar?
– La mejor manera de trabajar es un estudio. Federico Fellini y Orson Welles filmaban todo en estudio y hacían grandes películas. Pero eso es cuando hay dinero. Cuando no lo hay, es necesario salir a la calle y tratar de darles a las imágenes que tenés un apoyo con los elementos de la vida cotidiana.
-¿Cómo se forma hoy en la Argentina un director?
– A través de las escuelas de cine, que son todas pagas, menos la del Instituto de Cine. Pero es mucho más lo que tiene que trabajar el alumno que lo que hace en la escuela. La escuela no es todo. Para mí no hay una idea de que el cine es un arte de la mirada, que se ejercita como un pianista ejercita los dedos. Hoy se nota que se filma más o menos bien, con la lógica del mercado que instaló Hollywood, que es de la tomas registradas de escenografías realistas. Es, en definitiva, una estética televisiva, que tiene poca elaboración de la imagen. Creo que el cine tiene que elegir la realidad y componerla a través de imágenes poderosas, que vayan más allá del momento, que se fijen en la memoria del espectador.
Pino Solanas ofrecerá, a partir de hoy, un taller de cine en la Fundación Italia, Jujuy 2553.
Diario El ciudadano & la región
Viernes 30 de marzo de 2001.
Taller. Fernando Solanas dictará un seminario contando secretos de su cocina fílmica «El país es «grotético», una mezcla de grotesco y patético» o El realizador de «El exilio de Gardel» se presta a rodar «Afrodita», sobre el libro de la chilena Isabel Allende. Después de mucho tiempo, el realizador Fernando «Pino» Solanas vuelve a Rosario. Esta vez, el destacado director de El exilio de Gardel, Sur o la más reciente La nube lo hace para dictar un seminario que lleva como nombre Introducción a la realización cinematográfica. Embarcado en un nuevo proyecto fílmico que comenzará a rodar en agosto en una coproducción de cuatro países europeos, Solanas utiliza parte de su tiempo para dar talleres en los que transmite parte de la cocina de sus films, obras emblemáticas de la cinematografía nacional. Desde mañana y hasta el domingo 1º de abril, Solanas abordará temas como la concepción del film, la búsqueda de la imagen y la puesta en escena, la selección y formación de actores, el rodaje, el montaje y la puesta sonora.
De su nuevo proyecto, de su obra anterior v de su sentido, el realizador conversó con El Ciudadano
– ¿En qué está trabajando actualmente?
– Fui invitado a dirigir una película que es una producción europea que se hace entre España, Francia, Italia y Suiza, y seguramente también participará Argentina. Se trata de un texto original inspirado en Afrodita, un libro de Isabel Allende, que es un recetario de cocina con muchas anécdotas de la escritora. La va a protagonizar Cecilia Roth, Marisa Paredes, Angela Correa, Giovanna Mezzogiorno, una joven actriz italiana muy talentosa, y Bruno Ganz. Va a ser una historia inspirada en Afrodita y en algunos episodios de la vida de Isabel.
– ¿Cómo ves hoy tu obra en perspectiva?
– Bueno, yo soy un director que he tenido que producirme mis películas, por lo tanto he filmado MUY poco. Tené en cuenta que en 45 años de cine sólo he podido hacer siete largometrajes. Empecé a los veintidós años. Tuve una primera etapa de cine militante, con el grupo Cine liberación, durante la cual hice La hora de los hornos y Los hijos de Fierro y produje la primera película de Gerardo Vallejos, El camino hacia la muerte del Viejo Reales; luego viene la etapa del exilio y diez años después hice El exilio de Gardel.
– Tuviste actuación política hace unos años pero hoy estás alejado, ¿es así?
– Bueno sí, tendría ganas de hacer algo pero no me dan los tiempos, no tengo opinión y acá la política es mediática, se maneja por TV o en los grandes diarios y si no, no tenés espacio. Estoy alejado de la política legislativamente, no de tener opinión como tuve toda mi vida.
– ¿Cómo se expresa eso a través de tu cine?
-Hoy no se expresa tanto, pero se expresó con El viaje y La nube que fueron dos películas muy críticas y dos testimonios duros y creativos frente a la década más siniestra y más escandalosa y corrupta de la historia argentina que es el menemato.
-La alegoría, el clima fantástico que vos utilizas en tus últimas obras, ¿ es el que mejor te sirvió para narrar ese estado de cosas?
-Es el «grotético» que creo que es lo mejor que hice en mi vida. Lo más interesante es haber incursionado en una expresión estética que estaba en el sentimiento entre lo grotesco y lo patético y el país es así y hoy eso puede verse en el Congreso cuando le da poderes extraordinarios al aventurero de Cavallo que le ha hecho creer a la gente que él y los operadores del mercado salvarían al país del derrumbe. Aveces no sabes si llorar o reír, por eso Armando Discépolo inventó el grotesco que es el género nacional por excelencia. Esto en El viaje se da en la secuencia de la inundación, que no es surrealismo, es lo fantástico hecho realidad. Es fantástico que hoy Cavallo sea superministro porque es un tipo que hoy tendría que estar preso.
-¿Tendrá tu nueva película estos climas que manejas en tus últimos dos films?
-No, es distinto, ya no es el drama argentino, es una película por encargo. Es una comedia dramática. Es una película que hago en el tono de la literatura de Isabel Allende.
-Entonces también hay un realismo poético…
-Por supuesto y yo estoy presente allí con mi estética, pero no es un film reverenciado con la realidad argentina a diferencia de todas las otras que tienen un anclaje en la realidad socio-política y cultural argentina.
«Pino» cuenta todo lo que no está en los libros de cine COMO MODO DE SUPLIR la actividad fílmica en los tiempos del exilio, Femando «Pino» Solanas confesó haberse dedicado con ahínco a la tarea pedagógica en escuelas europeas y en la famosa Ucla de Los Angeles, y ahora a dictar seminarios para introducir a un público heterogéneo en el Fascinante universo del cine.
«En los años de exilio me gané la vida enseñando y lo hice en casi todas las escuelas importantes del mundo e incluso he sido invitado como profesor de honor en la Ucla de California. Este que hago ahora es un seminario breve que por eso se llama Introducción a la realización cinematográfica. El interés que reviste es que es un seminario de divulgación general, no es un taller para la gente que está haciendo cine. Se trata de descubrir las metodologías que tiene el director de cine para concebir y realizar su obra. Es decir que revelo la cocina de un director de cine, digo todo lo que no dicen los libros, cómo es el trabajo de concepción literaria o de guión o cómo se inventa, se concibe y se busca la imagen, qué es inventar la película, porque el cine no es un guión puesto que mil directores pueden hacer mil films distintos de un solo guión. El cine de ficción es pintura en movimiento, es la mezcla de un pintor con un puestista, un director de teatro. De la síntesis de los dos, a través de la Iapicera que es la cámara que tiene su propia caligrafía, el movimiento de la cámara, el encuadre, la óptica y la luz y por supuesto la selección la formación y el tratamiento de la materia más sensible que son los actores sale el film. Se ve todo eso, desde la concepción de la idea y guión hasta la preparación de la imagen a la puesta en escena que es la selección y preparación de esos actores, al rodaje que es la gran batalla donde todo se sintetiza. Está dirigido un público amplio porque es lo mismo que si viniera un escritor a decir cómo escribe sus novelas, cómo las modifica y las cambia, todas esas cosas que no se tienen claras. Me baso en la experiencia que tuve mis películas, puedo contar cómo las hice y qué derrota y qué fracasos fui teniendo en la realización de las mismas.